En Ququen Chico Resto, combinamos la Gastronomia, los vinos y las cervezas artesanales, utilizando productos regionales, favoreciendo el desarrollo local. En nuestras paredes podes disfrutar de obras de arte de artistas plasticos locales. Todo ello en el magnifico entorno del Mar Argentino, y las dunas y bosques de la Costa Quequenense
Quequen Chico Resto
martes, 19 de abril de 2016
Necochea, sede de la “Semana Nacional Vasca”

El presidente del Centro Vasco “Euzko Etxea”, Antonio Alustiza, se reunió en el municipio con el intendente Facundo López quien “se mostró muy entusiasmado con el evento”
El intendente municipal, Dr. Facundo López, recibió en el municipio a integrantes del Centro Vasco “Euzko Etxea” de Necochea, ocasión en la que anoticiaron al jefe comunal sobre la organización de una nueva edición de la “Semana Nacional Vasca”, que este año tendrá como sede a nuestra ciudad entre el 7 y 13 de noviembre.
Luego del cónclave, el presidente de la institución, Antonio Alustiza, señaló que “dialogamos con el intendente López sobre este acontecimiento que reúne no solo a toda la comunidad vasca, sino a mucho público que se interesa en nuestras costumbres y quiere al menos por un rato pertenecer a nuestra comunidad”, al tiempo que destacó que “para esta edición en Necochea esperamos más de 1000 personas”.
Añadió que “vendrán de todos los centros vascos del país, de Chile y Uruguay, como así también estarán presentes autoridades del gobierno vasco”.
“El intendente se mostró muy entusiasmado con este evento, al punto que ya comenzamos a avanzar en cuanto a la hotelería y gastronomía, cuestiones fundamentales teniendo en cuenta la magnitud es este encuentro”, resaltó.
En el cierre, Alustiza indicó que “la idea es poder declararlo de interés municipal, y de eso también conversamos”.
viernes, 15 de abril de 2016
jueves, 14 de abril de 2016
DOS SOMMELIERS ARGENTINOS BUSCAN GANAR EL MUNDIAL
El torneo arranca el sábado
Paz Levinson y Martín Bruno participarán en la competencia que elegirá en Mendoza al mejor del mundo.
“Mi objetivo era llegar al Mundial y lo logré”, dice Paz Levinson (37), la argentina con más chances de alcanzar la final del Mundial de Sommeliers, que se realiza desde el sábado en Mendoza. Junto a Martín Bruno (33), sommelier de Tegui restaurante, son los representantes del país en la competencia en la que participan 61 profesionales de 58 países.
Llevan un año entrenando para el Mundial, comparable con lo que debe prepararse un deportista de alto rendimiento. Cata a ciegas de vinos del mundo, conocimiento de las vides, terruños y bodegas, y examen práctico de servicio de vino y maridaje ante un jurado de elite. “Hay que hacer las pruebas en tres o cuatro minutos y uno tiene que tener los tiempos incorporados en la cabeza”, explica Levinson.
Los competidores deben escribir y hablar fluido un idioma extranjero. También deben poder catar destilados, como whisky, vermú y vodka, y otros productos como café, té o aceite de oliva. Las pruebas son en copas negras, por la cata a ciegas. “Mi objetivo principal es aprender más y mejorar”, dice Martín Bruno, que resultó segundo en el país y séptimo en el Panamericano.
Menos del 10% de los que compiten son mujeres. Paz fue la ganadora de la edición argentina de la competencia y quedó en la semifinal del Mundial de Tokio de 2013 (la mejor posición conseguida por un argentino), pero su mayor trofeo ha sido ganar el concurso Panamericano en Chile, el año pasado. Asegura que “lo más difícil es manejar el estrés y poder viajar para conocer las numerosas regiones vitivinícolas”. Su entrenamiento incluyó viajes a Canadá, Sudáfrica y Suecia. “Pude concretar esto gracias al aporte de la asociación de cocineros y empresarios Acelga, el gin Príncipe de los Apóstoles y Virtus y a La Ferme Saint Simon, el restaurant con Chiho Kanzaki y Marcelo di Giacomo en el que trabajo”, dice la sommelier.
El interés de Paz por la vitivinicultura proviene desde la infancia: “A mi mamá siempre le gusta cocinar tomando una copa de vino tinto y ése es un recuerdo que tengo desde muy chica. Mi abuelo Noé nació en La Consulta (Valle de Uco) y mi papá en Mendoza capital. Mis abuelos siempre traían a Bariloche pasas, frutas, aceitunas y cada vez que íbamos a Mendoza comíamos debajo de la parra de moscatel”, relata.
Egresada del profesorado de Letras en la UBA y sommelier profesional en el Centro Argentino del Vino (CAVE), trabajó en Restó y Nectarine, dos restaurantes referentes en la gastronomía de Buenos Aires y después se mudó a París para trabajar en Epicure, el restaurante 3 estrellas Michelin del hotel Le Bristol, donde un cliente paga alrededor de 400 euros (6.300 pesos) la comida. Ahora, la sommelier argentina apostó a un proyecto personal, el restaurante Virtus, en el distrito XI de París. “Hice una carta de vinos muy ecléctica, como si estuviera en Nueva York, más que en Francia”, dice.
Paz está casada con Miguel Angel, argentino, traductor de chino mandarín. Su retorno a Mendoza, el lugar de sus vacaciones de niña, tiene un sentido especial: “Poder compartir con amigos y colegas de todo el mundo el Mundial en Mendoza es fuerte, una experiencia única e intensa”. Pero, sostiene, que es también la “oportunidad de Argentina, sus vinos y sus bodegas, de estar en el centro de la escena del mercado mundial de vinos”.
Al ganar Levinson el concurso continental y un pase directo al mundial, otro argentino, Martín Bruno, logró ingresar a la competencia internacional. El sommelier del restaurante Tegui de Palermo nació en Buenos Aires y creció en Villa Adelina, San Isidro. Pasó por varias carreras: también estudió Letras en la UBA y Música en el conservatorio, hasta que se fue a trabajar como bartender a Nueva Zelanda, en la ciudad de Queenstown, muy cerca de la región vitivinícola de Central Otago.
Martín Bruno le sirve un vino al presidente del comité organizador en Argentina, Andres Rosberg.
Bruno le sirve un vino al presidente del comité organizador del Mundial en Argentina, Andres Rosberg
“Estuve casi 10 años y aprendí de vinos”, recuerda. En 2007 regresó a la Argentina y decidió estudiar en CAVE, donde hoy es docente. Los padres de Martín eran médicos y recuerda que los pacientes les dejaban botellas de champagne, whisky, vino. “Eso me generaba mucha curiosidad, es el primer recuerdo que tengo sobre lo que es hoy mi trabajo”, dice. Y explica: “Descubrí una vocación por conocer, investigar sobre vinos. Es un esfuerzo con gusto, tengo la suerte de trabajar en lo que me gusta”.
Mirá también: ¿Cuáles son los 100 mejores vinos argentinos?
Ingresó a Tegui --galardonado como el mejor restaurante argentino, el séptimo de Latinoamérica y uno de los 100 mejores del mundo en el prestigioso ranking de la revista Restaurant-- y es el responsable de la carta que contiene 200 vinos argentinos. Es, además, el jefe de salón y el responsable de coordinar el servicio y de realizar los maridajes junto al chef Germán Martitegui y su jefa de cocina Mercedes Solis. “Disfrutamos haciendo la combinación entre vino y comida”, afirma.
Por su experiencia en Tegui, Martín dice que el consumidor “cada vez exige mejores vinos” y, aunque son aún pocos los restaurantes que tienen sommeliers, el cliente valora un “buen servicio de vino, que la bebida esté bien conservada, las copas adecuadas y que la recomendación de un vino con un buen plato”. A Paz la práctica le ha enseñado que cada mesa es un desafío: “Los clientes quieren conversar y opinar sobre un vino y disfrutan cuando se les propone conocer más”.
Fuente: clarin.com
miércoles, 16 de septiembre de 2015
“Dos campesinos con una copa de vino” (1645), de David Teniers
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David Teniers “el Joven” no solo fue uno de los artistas flamencos más prolíficos, también lo podemos considerar como uno de los más versátiles. Aunque es más conocido por sus representaciones de la vida campesina, él pintó temas que van desde alquimistas y brujas, hasta asuntos alegóricos y bíblicos. Teniers pintó además multitud de retratos, y también hizo copias a pequeña escala de la pintura italiana. No es un artista nuevo para nosotros, ya que tiempo atrás hablamos de su obra “El rey bebe”, representando la fiesta de la Epifanía.
Dos campesinos con un vaso de vino Teniers
Teniers fue bautizado en Amberes en 1610. Al parecer estudió con su padre, David Teniers “el Viejo” (1582-1649), que se especializó en la pintura histórica a pequeña escala. Teniers “el Viejo”, que trató de probar su habilidad en las grandes composiciones sacras y mitológicas, debe su fama a sus representaciones de la vida campestre y los paisajes antuerpienses.
Habiendo contextualizado al padre como gran referente, ahora nos centraremos en la obra del hijo. Teniers dignifica la vida popular y campesina, convirtiéndola en un motivo pictórico casi equiparable a la gran pintura alegórica de Rubens. El Museo del Prado posee una amplia colección de este artista, con alrededor de 40 obras.
David Teniers (Amberes, c. 1610 – Bruselas, 1690) fue, sin duda, el principal representante de la pintura flamenca de escenas populares y campesinas de mediados del siglo XVII. El baile, el banquete, la bebida o el tabaco están presentes en la mayoría de sus pinturas. Su espontaneidad, minuciosidad y virtuosismo modernizaron y dignificaron un género considerado hasta entonces menor y vulgar.
En 1645 y 1646 Teniers fue decano del gremio de artistas de Amberes. Durante estos años pinta “Dos campesinos con una copa de vino”. Él era también un miembro activo de la cámara de los retóricos De Violieren. Entre los clientes importantes para los que trabajó durante la década de 1640 se encontraba Antoon Triest, obispo de Gante, que podría haberle introducido al círculo del archiduque Leopoldo Guillermo, gobernador de los Países Bajos meridionales. Teniers aparentemente entró en servicio del archiduque en su corte de Bruselas en diciembre de 1647. A principios de la década de 1650 Teniers sucedió a Jan van den Hort (1611-1651) como pintor oficial de la corte.
La elección del pueblo llano como argumento de sus pinturas es una constante en sus obras, heredada de Pieter Bruegel el Viejo y Jan Brueghel el Viejo. Muchas veces fue comparado con maestros holandeses como Adriaen van Ostade, si bien opta por un costumbrismo más refinado. Teniers es uno de los pintores más prolíficos de la época, con una producción catalogada de cerca de 1.000 obras.
En su fantástico óleo sobre tabla “Dos campesinos con una copa de vino” encontramos una nueva escena de vida popular. En ella podemos apreciar el estado de visible felicidad de dos ancianos. La mujer ofrece una copa de vino al hombre, llena hasta la mitad. Parece invitar al hombre a tomarla, ofrenda que este acepta gustoso. Teniers aplica a su pintura una tonalidad brillante que levanta el ánimo de una paleta que en un inicio podría ser calificada de oscura, sombría, casi lúgubre. No existe dramatismo: Teniers da una imagen amable de las tabernas, de sus gentes, de los borrachos y fumadores.
Dos campesinos con un vaso de vino (copa) Teniers
Si te ha gustado esta obra, y también te gusta el vino, tenemos para ti buenas noticias. En la tienda online de Licores Reyes puedes encontrar tu bebida favorita y disfrutarla como hacían estos campesinos. Te invitamos a visitarla: http://tiendalicoresreyes.es
Un artículo de Alberto Muñoz Moral
Responsable de Comunicación de Licores Reyes
miércoles, 2 de septiembre de 2015
Hoy compartimos la receta de paella que preparamos en Kuen Resto:
La Paella de marisco es una de las que más agrada. La paella cumple tantas funciones que nos puede resultar imprescindible.
Además, hablando de todas las paellas o de la paella de marisco en particular, no hay dos recetas iguales, cada cocinero proporciona a esta elaboración su toque, su particularidad, sea en los ingredientes o en algún procedimiento.
La paella puede estar compuesta por muchos o pocos ingredientes, a nosotros no nos gusta cargarla mucho, pero sí variamos a menudo dependiendo de la materia prima que tengamos más fresca. Puedes hacer esta paella con el marisco que prefieras, lo importante es que sea de calidad.
En cuanto a cuando incorporar ciertos ingredientes va a gustos, por ejemplo, nosotros preferimos los langostinos con su propio sabor, pero el arroz nos gusta con sabor a langostinos, así que hacemos el caldo con unos langostinos y además, empezamos la elaboración dorando los langostinos vuelta y vuelta en el primer aceite de la paella, así estarán jugosos y dejarán parte de su esencia en la cazuela.
Ingredientes (4 comensales)
400 gramos de arroz bomba, 12 langostinos, 12 cholgas, 8 mejillones, 1 litro de caldo de pescado y marisco (y un poquito más a demanda), 1 cebolla, 1 diente de ajo, 2 tomates, ½ pimiento rojo, ½ pimiento verde, ½ vaso de arvejas, 1 hoja de laurel, 200 gramos de anillos de calamar, 50 mililitros de vino blanco, azafrán, pimentón dulce, aceite de oliva virgen extra, sal.
Elaboración
Prepara el caldo previamente. Pela y pica la cebolla y el ajo, lava y corta en daditos los pimientos, ralla los tomates y limpia las cholgas y los mejillones.
Pon la paella o cazuela a calentar con un buen chorro de aceite de oliva, cuando esté caliente dora los langostinos con un poco de sal, dales un par de vueltas y retira, reserva.
Añade ahora a la cazuela los mejillones bien limpios, agrega el vino, una pizca de sal y tapa, retira los mejillones cuando se hayan abierto. A continuación incorpora la cebolla y freila a fuego medio, después añade el ajo, un par de minutos más tarde los pimientos (también puedes ponerlos con la cebolla), las arvejas y la hoja de laurel, rehoga hasta que empiece a estar tierno, entonces incorpora los anillos de calamar, unos minutos más friendo y riega con el tomate triturado, salpimentar al gusto y añade una pizca de azúcar.
Cuando parte del agua del tomate haya sido absorbida incorpora el arroz y tuéstalo unos minutos removiendo de vez en cuando, seguidamente incorpora las cholgas, el caldo y las hebras de azafrán y el pimentón.
Deja cocer unos 8-10 minutos, pero antes de que el caldo se haya absorbido por completo, retira la cazuela del fuego, incorpora los mejillones y tapa. Deja reposar unos minutos para que el grano tenga la cocción ideal habiendo terminado de absorber el caldo.
Sirve la paella de marisco coronada con los langostinos y ¡buen provecho!
Para acompañarla sugerimos Melodia Chardonnay 2012
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